La Ingeniería en Venezuela
El nacimiento de la Ingeniería en Venezuela remota desde 1831, cuando
la República iniciaba su tránsito en solitario tras la disolución de la Gran
Colombia y aún se recuperaba de las convulsiones de la lucha por la
Independencia y vemos los inicios enfocados en ingeniería militar, ocupada en lo referido a fortificaciones, armamento, transporte, comunicaciones y logística castrense.
Bajo la investigación sobre la Evolución Cronológica de la Ingeniería en Venezuela se presenta de forma sistemática y detallada una recopilación secuencial de hechos, personajes y circunstancias relacionados con la evolución de nuestra ingeniería, desde la época colonial hasta el comienzo de la tercera década del Siglo XX, momento en que la irrupción de la explotación petrolera en gran escala genera transformaciones modernizadoras y decisivas en Venezuela, y obviamente en la actividad de ingeniería.
En 1867 hay registro de los primeros títulos de agrimensor
que otorga la UCV, con lo cual se abre un camino para la formación
esencialmente civil de los ingenieros, que tendrá sus siguientes hitos en 1872
al suspenderse la Academia de Matemáticas (que para el presidente Antonio
Guzmán Blanco era “un nido de godos”); en 1874 con la creación de la Facultad
de Ciencias Exactas de la UCV, autorizada para otorgar títulos de ingeniero
civil y agrimensor; en 1877 con los primeros 7 egresados de esa Facultad; en 1879
con la adscripción oficial de recursos y personal de la Academia de Matemáticas
a la UCV; y en 1881 con el fin del status militar del Colegio de Ingenieros,
que pasa a ser subordinado al Ministerio de Instrucción Pública.

La situación abierta tras la muerte de Gómez se manifiesta en lo referido a la enseñanza de la ingeniería, haciendo más claro y decidido el estímulo al cambio y modernización. En 1936 la Escuela de Ciencias Físicas y Matemáticas de la ULA es elevada a Facultad, teniendo sus primeros egresados al año siguiente; en 1937 se inician los estudios de ingeniería agronómica en el país con la apertura de la Escuela Superior de Agricultura y Zootecnia (ESAZ) dependiente del MAC, organismo que el año anterior había becado al exterior a 19 estudiantes del ramo; esta Escuela pasará a la UCV en 1946, originando la actual Facultad de Agronomía.
Venezuela ha sido un país donde la ingeniería ha dado muy
buenos, excelentes frutos. El Colegio de Ingenieros de Venezuela se fundó en
1861, el 28 de octubre del pasado año cumplió 152 años y registra más de ciento
cuarenta mil afiliados durante los años transcurridos. En sus raíces
encontramos por un lado las labores del Batallón de Ingenieros que comandara el
Mariscal Antonio José. Hacer nombres se nos transforma en inmenso riesgo y
preferimos escribir sobre obras.
El título de esta nota lo tomamos de un libro que acaba de
ver la luz y que cuenta con la presentación y trabajo de la Universidad
Católica Andrés Bello que coincide con cumplir sesenta años de fundada. El
Decano de su Facultad de Ingeniería, doctor José Ochoa Iturbe, cumple con
definir el alcance y los objetivos de la obra y tal como él escribió, el libro
tiene una finalidad ilustrativa y no aspira ni a presentar el catálogo de las
grandes obras que se han construido en la nación ni quiere colocar, las que
presenta, en ningún orden, ni de importancia ni de antigüedad.
La obra se realiza con el patrocinio de Otaola Ingeniería
que dirigen los hijos Juan y Carlos y es un homenaje que rinden al cumplirse
noventa años del nacimiento de su padre, un gran ingeniero venezolano, Juancho
Otaola Paván.
El Complejo Cultural Teresa Carreño es uno de los más importantes de América Latina, el segundo
más grande de América del Sur, y el mayor de Venezuela, En él se representan
conciertos sinfónicos y populares, espectáculos diversos, óperas, ballet
clásico, danza y teatro. El teatro lleva su nombre en honor a la insigne
pianista venezolana Teresa Carreño. Ubicado sobre un terreno de 22.586 m² y con
más de 80.000 m² de construcción, el imponente edificio se alza integrando el
concreto a la naturaleza y a las artes plásticas. Enormes columnas y techos
hexagonales casi superpuestos entre sí hacen que la majestuosidad de esta
edificación de arquitectura de naturaleza pluralista y de integración espacial
sea única en su estilo.

Metro De Caracas es la obra de infraestructura moderna de mayor envergadura
realizada en la ciudad. Fue inaugurado el 2 de enero de 1983 con 6,7 km. Su
finalidad es contribuir al desarrollo del transporte colectivo en Caracas,
mediante la planificación, construcción y explotación comercial de un sistema
integrado de transporte. Está conformado por un Sistema de Ferrocarril
Metropolitano, (Metro), un Sistema de Transporte Superficial (Metrobús), un
Sistema Teleférico (Metrocable), un movilizador automático de personas
(Cabletrén) y una red de autobús de tránsito rápido (BusCaracas).

Se describen, con estupendas fotografías y escuetos textos,
obras de las diferentes ramas de la ingeniería y construidas en distintos
momentos de la vida de la nación. Obras fundamentales para la capital como el
Metro de Caracas, la Universidad Central de Venezuela, el Parque Central, la
Autopista Caracas-La Guaira, el Teleférico al Ávila, el inmenso distribuidor de
tránsito La Araña, el Teatro Teresa Carreño y aquel monumento a la ingeniería y
a la civilización que fue el Complejo Generador Ricardo Zuloaga, construido por
su epónimo entre 1895 y agosto de 1897, que significó la iluminación de la
ciudad de Caracas en tiempos cuando esto era una verdadera novedad y una
hazaña.
Obras comparables a las que mencionamos, ubicadas a todo lo
ancho y largo de la República y que son fuente del desarrollo de Venezuela,
donde destacan el proyecto y construcción de Ciudad Guayana, la Central
Hidroeléctrica del Guri, las presas de Macagua, el Uribante-Caparo y el
Yacambú-Quibor, los puentes sobre el lago de Maracaibo y sobre el río Orinoco,
el Sistema Ferroviario Central, los Complejos petroquímicos de El Tablazo y de
Morón y otras obras que no por omitirlas nosotros, tienen menos importancia.
La ingeniería en Venezuela está sufriendo el desprecio, la ofensa y el desaire
del régimen que nos destruye. Las pocas obras de ingeniería que se desarrollan
en el país se les encomiendan a compañías extranjeras. Inexplicable y ofensivo.
Varios son los ingenieros venezolanos a quienes se les ha dictado autos de
detención por razones increíbles. La ingeniería venezolana sufre una noche
negra.